Dadas las aplicaciones de la soldadura en la industria de la fontanería y su posible contacto con el agua potable, las normativas exigen el uso de soldaduras sin plomo. Algunos tipos comunes de soldadura utilizados en fontanería son el estaño, la plata y diversas aleaciones, todos seleccionados especialmente por su resistencia a la oxidación y su bajo punto de fusión necesario. Sin embargo, la soldadura con plomo sigue siendo ampliamente utilizada y valorada por su bajo punto de fusión en otras aplicaciones apropiadas. En situaciones de fontanería donde no hay contacto con agua potable, como en el transporte de aguas residuales, las tuberías, tubos y uniones de plomo extruido se consideran un material útil y seguro.